lunes, 28 de febrero de 2011

Hay que estar preparados

Bueno, ya que estamos próximos al inicio de la Cuaresma tan solo recordarles como se encuentra Jesús en la cruz, con los brazos abiertos, abiertos a todos, tanto a justos como a pecadores, a aquellos que tiene cerca y a aquellos que se han alejado de él, porque su amor no tiene medida, tal fue su muestra de amor que dio su vida por ti. Este tiempo de penitencia, de recapacitación que nos sirva para reconciliarnos y acercarnos más a Dios. Recordemos pues que Semana Santa no es un tiempo de vacaciones, de relajo, es un tiempo de oración, de alabanza, de amor, y para celebrar la Pascua de nuestro Señor hay que estar preparados.

Orad sin sesad. Preparémonos, con la oración, el ayuno y la penitencia, para que así, nuestra humilde y sencilla ofrenda suba gustosa a los ojos del Señor, porque todo lo que hacemos, por más pequeño que sea, es agradable ante los ojos de Dios si lo hacemos con amor, que sea el amor, la caridad, lo que nos mueva a hacer y actuar. Nunca olvidemos que cuanto hagamos con estos, sus más pequeños, con EL lo hacemos.

Animo, y preparemos nuestro corazón a la medida del amor, y como dice nuestro Padre San Agustín, la medida del amor es el amor sin medida.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Dejémonos llevar por el Señor

Hace tiempo que no les doy ningún mensaje ni nada, ya se me van a volver paganos. . .

Para que no se me paganicen, tan solo les diré algo que comentó el P. José Luis en su homilía (porque él presidió la misa de hoy por su cumple), y que me gustó, uno a veces tiene esa imagen de una persona, pero me gusto, porque el padre se mostró muy diferente a otras veces que lo escuche, se le sentía en confianza, en familia, como estaba, rodeado de sus hermanos religiosos, y decía, "Pedro tiró las redes y no pescó nada (comentado el evangelio de hoy), y luego el Señor le dice que las tire, y él le reclamaba que ya lo había hecho, pero lo hace de todas maneras, y es que muchas veces queremos hacer las cosas a nuestro modo, y después nos quejamos que no vemos frutos, a lo mejor lo que tenemos que hacer es dejarnos llevar por el Señor, que Él nos indique el momento, y veremos las redes repletas de frutos, que no son nuestro, son de Él, pero que Él nos permite ver"

Creo que está claro, dejémonos llevar por el Señor, confiemos en su divina providencia, y en su amor, que nunca nos defrauda, "Orad, orad sin cesad", que es en la oración donde tenemos ese pequeño momento de intimidad con nuestro Señor, nuestro Dios, que nos dice Hijos, y nos permite que le digamos PADRE.

miércoles, 19 de enero de 2011

Perseverancia

Invitarlos a la perseverancia, a la lucha diaria por querer ser cada día mejores y mas auténticos cristianos, nosotros no solos cuales quiera, somos Hijo de Dios, llamados a ser testigos de las obras grandes q ha hecho Cristo en cada uno de nosotros, por eso invitarlos, a que si bien el verano es un tiempo, para algunos de descanso y relax, no dejar de lado al Señor, ser perseverantes en la oración y la frecuencia de los sacramentos que vitalizan el alma y nos renuevan constantemente.

E invitarlos a algo especial, a que estas palabras no queden en eso, meras palabras, sino que se vuelvan vida en cada uno de nosotros, que nos interpelen y nos ayuden a ser cristianos de verdad, coherentes, gente comprometida con su Iglesia y su Dios, porque ya abundan los doble vida, o los golpea pecho que al final no son mas que fariseos que gustosos van a misa y se ponen en primera fila pero no pueden cumplir el evangelio, ese Evangelio que es vida y sobre todo que es Amor.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Marana Tha

Marana Tha /maranata/, es una palabra hebrea que significa ven Señor,… bueno más o menos, y se usaba en algunas celebraciones pidiendo a Dios que envié al mesías prometido. Por ello es muy propio que en este tiempo de Adviento, en el cual recordamos la llegada del Mesías y a la vez nos preparamos para su pronto regreso, que mejor que decir al Señor, VEN, ven a mi vida, a mi corazón, a mi hogar, a mi familia, a mi historia, a mi trabajo, a mi soledad, a camino, a mi fiesta, a lo que sea, VEN!

Pero, detalle importante, curioso! Sí, le decimos a Jesús, al Señor, VEN!!! Pero… estás preparado?
Sí que ya adorne mi casa, ya canjee el pavo, ya tengo mi panetón, ya compre mis regalos… pero… Jesús te va a felicitar por tener la mejor decoración, o porque tu pavo este rico, o porque te comas todo el panetón tu solito (o en este caso creo que más conviene TU SOLITAAAA) , o porque compres muchos regalos ( y encima, ninguno para él)… creo que no…

Sí, es no, lo siento. PORQUE NOOOOOO, Jesús no te va a felicitar por eso, si le va a gustar que compartas en familia, con amigos, todos juntos demostrando la unidad y fraternidad que debe vivir y reinar en la Iglesia! PERO, PERO!!! Nos preparamos para la fiesta de… de… de Papa Noel, de los Pavos San Fernando, de los caros Panetones D’onofrio, de los miles de regalos de Ripley (yo no pido regalo, pero si quieren darme algo puede ser ropa de vestir, jajajaja no mentira =) ), te lo aseguro, NO! Nos preparamos uno para recordar el nacimiento del Mesías anunciado desde antiguo a nuestros padres, y nos reunimos juntos en fraternidad en familia por eso, y a la vez para mutuamente, entre nosotros alentarnos para seguir adelante y prepararnos para su pronto regreso, porque recordemos solo El sabe el día y la hora, como te estás preparando para estas fiestas? Haz preparado tu corazón para albergarlo, y como lo estas preparando, lleno de que esta tu corazón? De la gracia de Dios, o a lo mejor del pecado, o pero aun, de la tibieza…

Jesús hoy solo te pide una cosa, no le cierres las puertas de tu corazón, recíbelo con gratitud, sencillez y sobre todo con amor. Dale una morada limpia, ordenada, un lugar grato para El. Antes de irte a celebrar por noche buena, date tu vuelta, porque allí, siempre cerca de ti (mismo comercial de D’onofrio, mucha propaganda y no me pagan nada) está el Señor, en una Iglesia para que te reconcilies con él, y puedas recibirlo, y para que este reconciliarse y recibirlo no sean solo palabras y gestos bonitos, sino que se vuelva vida, y también lo ayudes, lo abrigues, lo consueles en esa noche, en TU hermano, hermana, indigente, pobre, abandonado, etc, porque cuando lo hicieron con estos mis más pequeños conmigo lo hicieron.

YAAA, estamos a puertas de Navidad, pero no es tarde, nunca es tarde para darle una oportunidad a Dios. Yo te invito a que para esta Navidad puedas confesarte y asistir a la popular Misa de Gallo, y junto con toda la Iglesia Celebrar que Dios se hizo hombre, por amor a su pueblo. Y puedas recibir a Dios y dejarte transformar por él… por tu Dios, por el que tanto te amó, te ama, y aunque no te lo creas, te amará, por siempre, porque tú, tú vales ORO!

Porque tanto amó Dios al mundo que envió a su único Hijo. Para que todo el que crea en él no perezca sino tenga vida eterna. Jn 3,16

Felices Fiestas

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Preparación para la Navidad

El domingo pasado dimos inicio a un nuevo año litúrgico con la celebración e inauguración del Adviento, que es el tiempo de preparación para la Navidad, nos preparamos para celebrar una de las fiestas más importantes del cristianismo en todas sus ramas, la Navidad, el nacimiento de nuestro Señor.


Ahora bien, el Señor nació hace 2 mil años, ya no va a nacer, por eso el 25 de diciembre conmemoramos uno de los actos de amor más grande de Dios que se verá culminado con su entrega en la cruz, y esta es la Encarnación del Hijo de Dios, del Cristo, el Mesías, ya desde mucho tiempo atrás, el simple hecho de recordar la Encarnación, que Dios se hizo hombre era algo de adoración, por eso cada vez que se mencionaba ya sea en el credo, el Te Deum o el Ángelus, los monjes se inclinaban, como reverencia simplemente a la mención de la encarnación! Ahora bien, el Señor ya nació, no va a volver a nacer, y lo que recordamos es su glorioso nacimiento.


Ahora bien, entonces, si decimos que el Adviento es la preparación para la llegada del Hijo de Dios, y el Hijo de Dios ya llegó, ¡¿para qué nos preparamos?! Para la Parusía, la vuelta del Señor, su segunda Venida.
Porque recordemos que dice la Palabra de Dios, así como lo vimos ascender, de la misma manera lo veremos bajar rodeado de su gloria. Y no sabemos ni el día, ni la hora, es por eso que el Señor nos dice que tenemos que estar atentos, tener las lámparas prendidas porque no sabemos cuándo regresará el amo, estad vestidos y tened aceite extra porque no sabemos cuándo llegará el novio, son las alegorías que nos presenta el Señor.

Pero ahora bien, si recordamos a las vírgenes prudentes que llevaron ese aceite extra para esperar la llegada del Novio, veamos así rápidamente quienes son las vírgenes, sencillo, nosotros. El Novio, el Señor, que regresará para desposarnos, para juzgarnos, y recordándoles la última reflexión, para ponernos a algunos a su derecha y a otros a su izquierda. Pero vamos a lo que me interesa ahorita, el aceite, que es ese aceite que debemos tener es nuestras lámparas, pues es el aceita de la verdadera vida cristiana. Es el aceite que mantiene viva nuestra lámpara de la fe, es la gracia del estar sin pecado, del practicar la caridad, del ser coherente con nuestra vida, del ser verdaderos cristianos, porque no debemos esperar el último minuto como hicieron las imprudentes que tuvieron que regresar por más aceite y cuando regresaron ya era tarde, el novio había desposado a las prudentes. El Señor nos da grandes oportunidades, nos ha permitido conocerlo hoy y ahora, ya somos también nosotros vírgenes del Novio, ahora no sabemos cuándo vendrá, pero debemos esperarlo, listos, siendo cristianos de verdad, para que cuando venga estemos preparados.
Este adviento es un tiempo de preparación, de conversión, de recordar y celebrar, porque el Hijo de Dios ya vino, y regresará porque nos ama.

Yo los ánimo a seguir adelante, perseverando y sobre todo buscar perseverar, ser coherentes con lo que decimos ser, porque así, a pesar de quedarnos solos, nunca lo estaremos, porque lo tendremos a EL que es nuestro único consuelo, el que de verdad vale la pena, el que no falla ni defraudo, y a pesar de que parece que en la tormenta, mientras lo pasamos difícil está dormido, no lo está, solo espera que lo llamemos para que acuda en nuestra ayuda.

 
Fuerza, ánimo, y adelante por el Señor, por nuestro Dios que viene, que vuelve.



miércoles, 24 de noviembre de 2010

Reflexiones de fin de año

Ya próximo el fin de este año litúrgico, y a las puertas del adviento, el domingo que viene, creo yo que es un buen tiempo para dos cosas.

La primera, analizar cómo ha sido nuestra vida cristiana. ¿Cómo hemos vivido este año, hemos vivido a la altura de un cristiano de verdad, o hemos sido uno más del montón que se ha conformado con su vida mediocre, un cristiano light más de los miles que hay? ¿He tomado a conciencia el gran llamado que me hace el Señor, ese llamado a la Santidad? He valorado el Sacrificio de Amor del Señor buscando responderle de igual manera, y con esto les comento algo que me dejo así bien marca, e incluso algo tarado esta semana que pasó, y es justo el evangelio que se leyó el día sábado 13, cumpleaños de nuestro Padre San Agustín, que decía “Pasen benditos de mi Padre, porque tuve Sed y me diste de bebed, tuve hambre y me diste de comer, estuve desnudo y me vestiste, sin techo y me hospedaste, enfermo y fuiste a visitarme, en la cárcel y fuiste a verme. Y ellos le respondieron, pero Señor cuando te hemos visto con sed y dado de beber, o con hambre y dado de comer, o desnudo y te vestido, extranjero y te hospedamos, y cuando te vimos enfermo o en la cárcel y te fuimos a ver. Y Jesús le respondió: Cada vez que hacían esto con cada uno de mis hermanos, conmigo lo hacían”. Mt 25, 31 - 40

Creo yo que llegado al fin de este año, es el momento ideal para ver si de verdad hemos sabido acoger y velar por el Señor nuestro Dios, por ese Cristo que vive y habita en cada uno de los hermanos que nos rodean.

Y lo otro, lo segundo. Es ver qué esperamos de este nuevo año que se nos viene, que nos regala el Señor. Que metas, que sueños, que estamos planeando y que queremos que el Señor bendiga, en que queremos que intervenga, que actué.
Que está moviendo nuestro corazón a actuar, que nos motiva a seguir en este año. Y sobre todo, que propósitos para mejorar día a día nuestra vida cristiana queremos hacerle al Señor. Como queremos avivar nuestra fe. Como queremos gritarle a este mundo consumista y materialista, que a pesar de todo Jesús aun está vivo en nosotros.

En sí es un momento para recapacitar, pero no quedarnos en decir, ah sí, mira, falle, ya pues… no, eso es mediocridad, es un ver, analizar, y saber superar, planear, plantear, organizar, y sobre todo actuar. Es tiempo de despertad y decidirnos cambiar, hoy, ya, ahora mismo. Y buscar ser mejores cada día, porque comprendamos y valores ya que no valemos poco, a pesar que el mundo nos lo grite, que te entre esto en tu cabeza TU VALES MUCHO, tú vales la sangre de Jesús en la cruz. Y una frase típica de catequesis pero muy buena y valiosa, DIOS NO HACE BASURA.

Es tiempo de despertar, de actuar, y de actuar de la mano con el Señor, porque para actuar es necesaria una cosa la oración, y entregar y poner todo en manos del Señor, pero recordando lo que nos dice San Ignacio de Loyola Haz todo como si dependiera de ti, pero recuerda que nada depende de ti. Y también recordemos lo que dice nuestro Padre San Agustín Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti.

¡Animo!

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Fray Martín de Porres

Hoy día la Iglesia Universal, y de manera especial, la peruana celebra a Fray Martín de Porres, Fray Martín de la Caridad, el Santo Mulato, el Fraile de la Escoba.

Un hombre desprendido de sí, que solo buscó complacer a su Señor, a su Dios, a tal grado que a pesar que él en el tiempo en que vivió se puso muchas trabas para que pueda ser religioso, logró superarlas todas, porque creo yo que cuando el Señor pone algo en nuestras vida, el también nos pone los medios para cumplirlo.

Para Dios no hay imposible, y la prueba más grande es el mismo Martín, un mulato que logró en un tiempo virreinal consagrarse a Dios, como religioso, y Dios se valió de su sencillez, de su silencio, de su amor para obrar grandes cosas en su Iglesia Peruana.

Y Dios hoy también nos llama a hacer grandes cosas, porque ser Santos no es cosa de curas, y monjas, no, NO. Ser Santo es cosa de locos, de gente que de verdad toma la conciencia de que sigue a Jesús, al Cristo, y que para seguirlo solo se necesita ser loco, porque solo un loco está dispuesto a dar la vida por otro. Porque para seguir a Cristo es necesaria la Cruz, porque el mismo lo dice, "déjalo todo, toma tu CRUZ y sígueme".

Hoy en día, la sociedad que no dice, quien vale, que es lo importante, yo, yo, YO. Todo debe girar a partir de uno, y si se puede ya llegará a los demás.

Martín se preocupó primero de sus hermanos, de los pobres, de los necesitados, y si le quedaba tiempo después de tanto servir se acordaba de sí. Porque cuando uno se preocupa de atender a los hermanos, al Cristo que vive en cada uno de los hermanos uno ni se ocupa de de sí, y tampoco tiene porque hacerlo, porque es el mismo Señor quien nos atiendo, y quien más que El. Él nos basta, que mejor médico, mejor guardián.

La Iglesia hoy en día necesita día a día, laicos valientes, locos por el Señor que se atrevan a ser valientes e ir contra el mundo.

Hoy el cristiano tiene que ser signo de contradicción, tiene que ser signo de unidad, de amor, de caridad.

Y tiene que empezar en nosotros, en los sencillos, en los laicos, el trabajar y dar lo mejor de sí por el Señor, porque como les repito una vez más ser Santos es cosa de todo.

Y será, creo yo, cuando tomemos, como laicos, la conciencia del amar y seguir al Señor, y nos desprendamos de uno, que el momento en el que el Señor nos llame ya no habrá más miedos ni dudas.

El Señor derrama y regala cantidad abundantes de vocaciones, pero muchas veces falta esa entrega y ese desprendimiento de uno para poder de vendar dejarlo todo y seguirlo.

Por eso yo los invito a dos cosas, a ser Cristianos y serlo de verdad, porque ya, ya hay demasiados cristianos light, cristianos de título simplemente que se acuerdan del Señor para pascua y nada más. Ya hay muchos mediocres en la Iglesia, y la Iglesia no es de mediocres, es de radicales, porque como dice la Palabra de Dios el Cielo es de los valientes, de aquellos que se atreven a todo por el Señor. Y lo otro es motivarlos a orar día a día, con fuerza, perseverancia, fe, por el aumento perseverancia y santidad de las vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal, para que el Señor nos de más vocaciones, porque yo sentía con fuerza en mi corazón que el Señor derramaba su gran amor sobre todos los jóvenes y a muchos de estos los llamaba a cosas grandes, pero muchas veces son pocos los que se atreven a dar ese paso que sigue, y son muchos menos los que de verdad la luchan, hasta el fin para seguir.

Orad, orad sin desfallecer, porque el Señor acoge nuestra súplica cuando la hacemos con amor y sencillez.

Animémonos unos a otros a poder vivir día a día coherentemente esta vida cristiana. Cristo nos da un gran medio para poder vivir la vida cristiana y es la comunidad. La comunidad es un gran medio para poder vivir nuestra vida cristiana y que mejor comunidad que la familia, nosotros como familia tenemos que alentarnos unos a otros, ayudarnos ser columnas de sostén para el que tenemos a nuestro lado al cual podemos decirle hermano en Cristo Jesús, e incluso hermano de sangre.

Y por último lo que siempre les digo, Familia que reza unida, permanece unida.

Tomemos esa humildad, sencillez y abandono de fray Martín, y dediquémonos en buscar siempre ayudar al que tenemos a nuestro lado y nos necesita, y a orar por nuevas vocaciones, nuevos fray martines que el Señor llama día a día pero que muchas veces a consecuencia del pecado los oídos del corazón están tapados para oír la voz del Señor!!!

Fuerza!!!

miércoles, 27 de octubre de 2010

Fiesta del Señor de los Milagros

Ahora, a vísperas de la Gran Solemnidad que hay en toda Lima por motivo de la Fiesta del Señor de los Milagros! He preparado una reflexión morada =) Aunque claro, esta vez la haré cortita para que ustedes la lean rápido, y yo me pueda ir a dormir, =)


Cuando vemos al Cristo de Pachacamilla, que vemos, una imagen más de un Cristo crucificado. Hoy que pude estar frente a la imagen, contemplándola y orando, me di cuenta de algo sencillo, pero importante, y es justo lo que nos dice el Evangelio de mañana: “Tanto amó Dios al mundo que envió a su Hijo único” para que todo el que tenga fe en él se salve y tenga vida y vida eterna.


Y creo que en esto radica el misterio del cristiano, y es algo que les he venido repitiendo estas semanas. Es la cruz la máxima demostración de amor, que ha tenido el Señor para con nosotros, y es a la cruz a donde él nos llama, a que nosotros podamos dar la vida también, por él, por los que nos rodean, por los que más queremos, e incluso por los que no.

Acabo esta pequeña reflexión repitiendo las palabras del evangelio, “Tanto amó Dios al mundo que envió a su Hijo único”. Ánimo, no se desalienten y sigamos en esta carrera hacia el Señor, guiados siempre de la mano de María, en la ruta de la Caridad, del amor verdadero.

miércoles, 20 de octubre de 2010

La Fraternidad

Hemos hablado de la oración, de la eucaristía y la penitencia, y les pedí que me mande posibles temas para conversar, y como no me han mandado nada, así que se me ocurrió hacer una pequeña reflexión sobre algo que justo me enviaron, y era sobre el milagro de los 33 mineros chilenos.

Y sí no, qué bonito que hayan sobrevivir, y los hayan podido rescatar, pero vamos a lo que me comentaban en esos correos, hablaban de como el trabajo en equipo, la confianza, el saber apoyarse en el prójimo, y saber cuidar de él fue lo que les permitió seguir adelante y no rendirse, sino conseguir seguir adelante y sobrevivir tantos días encerrados.

Bueno, veamos... Más de lo bonito que es que hayan podido sobrevivir, vamos a lo que tanto se comentaba en estos mails. La Fraternidad, la comunidad, algo que me gustó que leí fue lo siguiente, cada uno asumió la responsabilidad de cuidarse a sí mismo y cuidar al compañero.

Hay algo que me parece hermoso, pero inclusive aquí uno puede encontrar la perfección absoluta, lo radical, "no hay mayor amor de aquel que da la vida por sus amigos".
Y es justo lo que Cristo hizo, dio su vida por amor, no le importó él, si estaba cansado, o ya no podía, el siguió hasta el fin, ya no se preocupó por él mismo, sino por los demás, porque sabía que con esto nos daría la vida eterna.

Este es el verdadero amor, el amor que da la vida por los amigos, que es incluso, capaz de morir a uno por el otro. Y sí, lo que han hecho esos mineros es admirable, y algo grande, pero no necesitamos estar atrapados para actuar así, porque tenemos que esperar los momentos difíciles para poder trabajar en equipo, porque esperamos el momento de dolor para reunirnos y reencontrarnos, porque esperar la dificultad para pedir ayuda, porque esperar la desgracia para hacer las paces. PORQUE SI HAY UNO QUE ME AMO A TAL EXTREMO, YO, YO AUN NO PUEDO PERDONAR, porque aun guardo rencor, porque ignoró los problemas, porque no olvido lo que ya pasó, porque no soy capaz de ser tan valiente como EL y amar como él me amó o mejor, me ama.

Y saben porque, porque lo podemos recibir si quieres, todos los días, pero si no tomamos conciencia de a quien recibimos, o en quien decimos creer, todo queda en meras palabras y gestos. La cristiandad más que proclamarla, SE VIVE, yo no tengo un título de cristiano, el del lado no me va a decir mira es cristiano porque tiene su CARTON DE CRISTIANO, no debe decir este ES CRISTIANO PORQUE VIVE COMO VIVIÓ CRISTO. ESTE ES OTRO CRISTO. Y para poder ser otro Cristo es sencillo, solo necesitamos algo, la GRACIA, la GRACIA ese gran amor que Dios derrama sobre nosotros, la fuerza de su Espíritu. Una vez dijo San Agustín que él intentó ser bueno puso todo su esfuerzo y no lo logró, y fue recién cuando aceptó al Señor de verdad, de corazón que logró ser de verdad bueno, logró ser Santo, porque el Señor derramó su gracia sobre él, así como la quiere derramar sobre nosotros, y lo que sucede es que día a día nos cerramos a su gracia y a su amor, y ponemos nuestra cara dura, nuestra indiferencia, nuestro NO NO, eso no es para mí. Y MIREN!!! Si tu y yo decimos ser cristianos, profesamos nuestra fe en Jesús, es porque creemos en su Gracia y en que él por medio de su Espíritu puede actuar en nosotros.
Como les he dicho muchas veces pidan y se os dará, que decía el evangelio del domingo que pasó, el juez injusto que aunque sea por tanto pedirle accedió, cuanto más nuestro Padre del Cielo que tanto nos ama no nos hará justicia.

Hermanos, debemos pedir con fe, con amor, con confianza, con esperanza. Y mantenernos unidos, con firmeza, con fe, en la Eucaristía, en la Oración, en contacto intimo con Dios, y buscar, no cesar de buscar, porque el que busca encuentra, y no busquemos tan lejos, Noli foras ire, in teipsum reddi, no vayamos fuera, busquemos dentro de nosotros como dice nuestro Padre, porque Yo por fuera de buscaba y tú estabas dentro.

¿Dónde debemos de buscar la gracia pues? En Jesús, en Cristo, en nuestro Dios, en la oración, y la eucaristía, y sobre todo en la Comunidad, en la Fraternidad, porque allí donde dos o más estén reunidos, allí en medio estoy yo, nos dice el Señor. Es también en el hermandad donde debemos de encontrar al Señor, y es en el hermano en quien debemos cogernos, para apoyarnos y también para ser apoyos para ellos, porque es muriendo a mí, por él, por el Señor que vive en él, que encontraremos la verdadera felicidad, y la vida. Porque el que quiera guardar su vida la perderá, pero el que la pierda la ganará.

No nos dejemos vencer en este camino de perseverancia y camino en y hacia el Señor, vivamos día a día radicalmente lo que profesamos, y no dejemos que este mundo nos venza, porque hoy en día esto es solo para valiente, pero no, repito, NO es solo para los consagrados y los curitas, sino para los Santos, y ser santo no es cosa de uno dos, es cosa de todos, repito, ser SANTOS, así como la defensa civil, ES TAREA DE TODOS.
Dios no nos ha llamado a ser mediocres, sino a ser buenos y más que bueno, los mejores, porque tú y yo no valemos poco sino su SANGRE, la de nuestro Dios en la Cruz porque nos amó.

Fuerza, animo, no, nunca dejemos de seguir adelante, de luchar, y así lograremos realmente ser felices, aunque el mundo nos grite lo contrario.
Recuerda TU hermanito, hermanita, TU, no has nacido para ser uno más del montón, TU has nacido para ser algo más, algo diferente, para ser cabeza, para ser discípulo, apóstol, profeta de Dios, y el profeta de Dios no está sentado callado, esperando que el otro quiere cambiar, el CAMBIA, y GRITA, PROCLAMA que su Dios está vivo.

¡ANIMO! ¡¡¡VAMOS!!! QUE SI SE PUEDE, esto es solo para loco, esto es solo para VALIENTES
ESTO ES SOLO para cristianos de verdad, como lo debemos ser tú y yo, hoy, y ¡siempre!

Fuerzas, y seguid adelante, sin desfallecer, cogiéndonos siempre de las manos de nuestro Dios, de esas manos perforadas por los clavos que nos dan ese grito de aliento que tanto necesitamos para continuar!

viernes, 15 de octubre de 2010

La Reconciliación, el volver a Dios

Pensando, que podía tocar, y continuando los anteriores temas de la oración, y la eucaristía, ahora tocaremos el tema de ¡la Reconciliación!
El volver a Dios.

El pecar es parte de la naturaleza herida del hombre, herida a consecuencia del pecado original.

El hombre renunció a la amistad que tenía con Dios, y se alejó de Él. Pero Dios envió a su Hijo, el cual con su sangre derramada en la cruz nos rescató, y pagó el precio más alto por nosotros, porque nos amaba, y en esto, es miren, es precisamente en esto donde radica el misterio de Dios, del cristiano, de nuestra fe, de nuestra Iglesia, como dice Jn 3, 16. "De tal manera amó Dios al mundo que envió a su hijo único...", nosotros no valemos poco, valemos la sangre de Cristo. Así pues como podemos estar alejados de aquel que nos amo, simplemente no amo, no le importó nuestras miles de faltas, nuestro pecados, nuestros errores, el lo borró todo en la cruz.

Y ahora tu me dirás, allí está ya lo borró todo, ¿por qué tengo que confesarme entonces? Porque fue su mandato, sencillo pequeño, "a quien le perdonen los pecados le quedan perdonados, a quien se los retengan les quedan retenidos" y porque, por la razón que él nos ofrece su salvación de manera libre, no te va a dar algo que tu no deseas, si de verdad quieres aceptar su sacrificio pues lo vives, día a día de una manera más intensa, y donde vives ese sacrificio, en la Eucaristía, en la santa Misa, pero no es simplemente oír, poco después todo queda en palabras, en el aire. Nosotros tenemos los griegos, oír su palabra, asimilarla y hacerla viva. Dios nos habla, oímos su vos, la acogemos, y al acogerla, si de verdad la hemos entendido comprenderemos que para hacer su palabra vida es necesario recibirlo dentro de nosotros, así Dios que es infinito y grande y que nada lo puede contener, lo encontramos al mismo tiempo contenido en algo tan pequeño como ese pedazo de pan.

Así pues, para acogerlo, para ser participes de su sacrificio es necesario que encuentre la casa limpia, ordena, y que no haya ya otro huésped dentro. Así, la manera de limpiar y ordenar la casa, y vaciarla para el mejor es la penitencia, reconocer nuestra limitación, nuestra debilidad, que no podemos hacer mucho por cuenta propia y que necesitamos de Él. El es el buen Pastor, que da la vida por las ovejas, y que cuando uno se pierde deja las 99 y va en su búsqueda, y al encontrarla se alegra.

Dios espera con ansias encontrarnos, para que así su felicidad sea plena, pero,... pero.... pero ¡¿POR QUE si Él desea encontrarnos, nos escondemos?! Buscamos el camino fácil del pecado, preferimos dejarnos vencer por la tentación, por nuestro orgullo, por nuestra soberbia, porque nos cuesta, porque si decimos ser cristianos, nos cuesta humillarnos ante nuestro Dios, El que no dudo en subirse en esa cruz por ti y por mí.
Te dices cristiano, y ¿por qué no vas a misa? porque críticas al curita, que si, es igual de pecador que tu, pero ¿por qué te fijas en la paja de su ojo y no en la roca del tuyo? porque te justificas, porque eres cobarde y no aceptas, si me equivoque.

Algo que una vez comprendí que no hay mayor valiente que aquel que da la cara, que no teme reconocer su error, y que no teme el pedir perdón, porque el pedir perdón es de valiente, de valiente que comprender que el perdonar es morir a uno, morir a lo que se quiere, es vivir como EL vivió, aquel que le decimos Dios.

Este es un mes morado, saben porque es mes morado, por el Señor de los Milagros, un Cristo yaciente, en la cruz, humillado, doliente, es un mes morado porque el morado significa PENITENCIA, conversión, es un mes como se le ha llamado, de la cuaresma peruana, un mes para recapacitar, para reflexionar, para vivirlo de verdad, como cristianos, y no como un mediocre más de esta sociedad que va a pedirle su milagrito, que busca el milagro del Señor y no al Señor de los Milagros.

Yo los invito hermanos a que recapacitemos en cómo es nuestra relación con el Señor, ¿es sincera, o vivimos justificándonos...? Y también, porque los conozco, y seguramente irán aunque sea un día a venerar la imagen del Cristo Morado, a que vayamos con esa actitud, humilde, sencilla, buscando en ese Cristo agonizante el perdón y la paz. Acerquémonos al sacramento de la reconciliación, y no esperemos el pecado mortal, si tenemos la gracia, la dicha de tener un sacerdote cerca aprovechémoslo, porque no olvidemos que tenemos en casa testimonios de lo que no es tener una ayuda espiritual cerca, aprovechemos nuestras facilidades y busquemos recibir a nuestro Dios con un corazón completamente limpio.

No olvides que Dios está allí, esperándonos siempre, con los brazos abiertos, porque es como ese Padre, que al ver a su hijo que salió de su casa volver, sale a su encuentro y lo viste, y coloca en su dedo un anillo de nuevo, ese anillo que es símbolo de la relación del Padre con el Hijo. Para nosotros el vestido es el vestido de la Gracia, que nos limpia de todo pecado, y el anillo, es el mismo Cristo, en la Eucaristía.