Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de septiembre de 2011

Cantar es propio del que ama

Allí donde dice San Agustín “el que canta ora dos veces” también dice, “cantar es propio del que ama”.

Cuando uno alabaza, agradece o lo que sea a Dios por medio del Canto, hace oración, pero lo que me gusta es eso que dice san Agustín, es el corazón que realmente ama, el que es movido por este amor a entonar a Dios ese cántico nuevo, de alabanza, cántico que nunca han oído los oídos humanos, y que no lo pueden entonar las lenguas de los mejores tenores, sino simplemente el corazón que se ha dejado amar por Dios, y este canto es oído tan solo por Dios.

Canto, que no es bonito, porque algo bonito o feo es algo que uno percibe, osea depende de los sentidos y es subjetivo, en cambio, ese canto es Bello, implemente es bello, porque participa de la belleza en sí, belleza en sí que es Dios, Dios que hace arder nuestros corazones de amor y que nos mueve él mismo a entonarle ese canto de amor.

Busquemos pues que nuestra vida sea ese canto agradable a Dios, ese canto que es auténticamente bello, y con el cual atraerá a muchos, y los moverá a los demás a buscar cantar igual con un solo fin, el de poder tener una sola alma y un solo corazón hacia Dios.

Porque en un coro, todos tenemos diferentes voces o tonos, y seguro cada uno separado suena… feo, pero cuando estamos en conjunto, en grupo, podemos producir un canto que es bello, es hermoso, y como les dije, participa de esa hermosura que es antigua y tan nueva… que es el Señor.

Amén.

miércoles, 10 de febrero de 2010

La medida del amor

Nos dice Jesús en el Evangelio de Juan 15, si no me equivoco, no hay mayor amor que dar la vida.

Jesús nos enseño a amar, como Él amó. Él nos amó a tal extremo de la Cruz, y no le importó que le hayan azotado, lo hayan humillado, escupido e insultado, murio por ti y por mi, en esa cruz, por una sola y simple razón, porque te ama. Te ama a pesar de que lo entregaste, a pesar de que lo negaste, a pesar de que lo azotaste, a pesar de que lo dejaste solo en ese momento, y tú me dirás, pero cuándo hize algo de eso?, y yo te digo, tú y yo lo hemos hecho eso cada vez que hemos pecado, cada vez que stando en pecado mortal hemos comulgado, cada vez que hemos tenido vergüenza de hablar de Xto, cada vez que ni te acordaste de Él, y Él te estaba esperando, para que le cuentes tu cosas, para hablar contigo, para consolarte, o simplemente para estar contigo.

Yo te pregunto, tú eres capaz de amar como amó Jesús, perdonando, rezando por los demás, ayudando al que lo necesita, etc, etc, etc, y seguro tú me dirás sí, claro si yo ayudo a mi mamá, perdono a mi hermano(a), colaboro en mi parroquia o alguna sociedad benéfica, pero, yo te aseguro que eso hasta el más pecador lo hace, la cosa es, ayudar al que no conoces y te pide una mano, rezar por aquel que menos te cae, o por los que no conoces, perdonar a aquel que a lo mejor más daño te ha hecho, o has dicho la perdono(a) pero no olvido... ese es el amor que Jxto nos enseñó y que quiere hoy para tí.

Porque no hay más amor que aquel que da la vida... amar a los demás es sobre todo reflejar a Jxto en nuestras vida, reflejar ese amor de Jesús en tu vida. Reflejarlo y transmitirlo a los demás... porque esa es la labor de todo Xtiano, amar como amó Jesús.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Haz las cosas con amor y tendrán sentido

Una oración que escuche de un profesor muy estimado, y que mi mamá me recordó hoy al leer su correo a mi padrino...

"Señor, ayúdame a recordar que nada va a sucederme hoy que tú y yo juntos, no podamos resolver"

Nunca, nunca olvidemos que en Cristo todo lo podemos, que tan solo con Él salen las cosas bien, fácil no como queremos, pero si bien, comencemos todo en Él para que acaben en Él, con su bendición y sobre todo con su amor. Como dice San Agustín, haz las cosas con amor y tendrán sentido, quítales el amor y serán vacías.

Hagamos todo con amor y por amor, pero para amar, es necesario aprender de aquel, que es el maestro del Amor, el mismo Jxto, que no dudo al morir por ti y por mí en esa cruz, y que aun hoy no dudaría en volver a subirse a esa cruz por ti, porque te ama de esa manera única, como nadie más puede y va a amarte.

Así que más podemos hacer q responder a su amor con amor, amor a Él y a los hermanos. Que en realidad viene a ser lo mismo. Amemos a Él, respondiendo día a día a ese llamado de reconversión diaria, d enamorarnos más de Él, amémoslo hablando con Él, y oyendo lo que quiere decirnos, amémoslo haciendo lo que Él quiere, y sobre todo amémoslo en el hermano, en el prójimo, porque ya lo dice la Palabra d Dios, lo que hagas con uno de ellos conmigo lo haces.

Valoremos al hermano, amemos al hermano, comprendamos al hermano, perdonemos al hermano día a día. No seamos indiferente con el que está a nuestro lado, sino reconozcamos en él, al mismo Xto. Hagamos el Bien para recibir Bien, y que mejor que comenzando en casa, con esas pequeñas cosas, cuidar lo que tenemos, cuidar lo de lo demás, valor el trabajo de los hermanos, cuidarnos unos a otros, atendernos con amor y no por obligación, ayudarnos, alentarnos, etc, etc, etc.

Seamos para el hermano otro Xto., y ayudémonos día a día a seguir adelante por Él y para Él.